Me gustan las perras borrachas y los hombres con destinos rotos

Por Jalisquillo sin Fe

“La suerte me era adversa. Me conocían Genet, Henry Miller, Picasso, etc., etc., y ni siquiera podía conseguir trabajo como lavaplatos”.

Fragmento del cuento El día que hablamos de James Thurber de la obra Erecciones, Eyaculaciones, Exhibiciones.

Rudo, cochino, tierno, despiadado, humano, denunciante, sexual y violento, así vivió, así escribió y así se le recuerda a quien fuera bautizado en la localidad alemana de Andernach como Heinrich Karl Bukowski, y hoy día mejor conocido como Charles Bukowski, que el pasado 9 de marzo cumplió 19 años de muerto,

Títulos literarios como Escritos de un viejo indecente; Erecciones, eyaculaciones y exhibiciones; Factotum; Hijo de Satanás; La máquina de follar o La senda del perdedor, muestran claramente la atmosfera dela ciudad que inspiró notablemente toda su obra: Los Ángeles.

“No me gustan las ediciones millonarias. Pueden dar mucho dinero y uno corre el riesgo de volverse rico” y es así como decidió publicar gran parte de su obra en la editorial Black Sparrow, quien le garantizó 100 dólares mensuales cuando “andaba muerto de hambre” y, sin proponérselo, convertirse en el vocero de las prostitutas baratas, de los borrachos sin remedio, de los desempleados, de los jugadores empedernidos, de todos aquellos que habitualmente son considerados producto de la descomposición moral de un mundo atiborrado de valores.

“No soy ningún líder o gurú. Ni busco soluciones en Dios o en la política”, decía el mítico Chinaski*, a quien se le ha comparado con Henry Miller gracias a sus temáticas y con Emest Hemingway por su narración directa y descarnada, que a veces pareciera ser un madrazo en la cara y que ocasionalmente produce nauseas.

Durante diez años. Charles Bukowski se dedicó única y exclusivamente a beber y abandonó completamente el trabajo de creación literaria: “Me gustan más los pervertidos que los santos. Me encuentro bien entre marginados porque Soy un marginado”, y después de esa década regresó con una literatura que aún duele y que no es complaciente con nadie.

Machista declarado e hijodeputa empedernido. siempre que a Bukowski se le pedía opinar sobre la liberación femenina invariablemente declaraba: “En cuanto ellas se dispongan a lavar el auto. a empujar el arado o a limpiar alcantarillas. yo estaré listo para quedarme en casa y lavar los platos y aburrirme recogiendo hilachas de la alfombra”.

Pero sobre este tema ataja y dice: “si pinto a una mujer que es basura, las feministas se me echan encima, mientras que si pinto a un hombre que es basura, no me dicen nada. injusticia sexual”.

Historias de penuria. desempleo. ánimos de alcohólico y drogadicto destructivo. y rechazo a los valores clásicos estadounidenses, son las temáticas que

han hecho que frecuentemente se vincule a Bukowski con algunos escritores de la generación beat, aunque aquellos desarrollaron gran parte de su obra influenciados por la filosofía oriental. mientras que Charles se destacó por su escritura ágil, divertida y despiadada.

“La Muerte se está fumando mis cigarros”, decía Bukowski, mientras, casualmente en el epitafio de su tumba se lee: Don’t Try. “Me da igual lo que hagan conmigo cuando muera; pueden quemarme, pueden hacerme rebanadas, puedan dar mis pelotas a la ciencia, no me importa.”

*Nombre del personaje principal en un importante número de escritos, lo que derivó en que mucha gente le llamara así a Bukowski.

 Fuente: http://www.revistasantoysena.com/